He escrito muy poco sobre este proyecto. ¿Acaso ya me libré de él? ¡JA JA JA JA JA! No.
Aunque afortunadamente sí que me han ido asignando otros proyectos más emocionantes y de mi gusto, y la balanza se está equilibrando a mi favor. Después de una agradable pausa, con alguna incidencia leve por el camino, el compañero que más sabía de este proyecto se marcha de la empresa. ¿A quién le toca ahora cuidar de él? ¡JA JA JA JA JA! A mí.
Sin embargo el project manager sabe lo caótico que es este proyecto. Así que, no solo no me deja solo ante el peligro, sino que me ha asignado a dos "ayudantes", que llevan algo más de tiempo que yo.
Muy pronto empezaremos otra fase, bastante revolucionaria (para bien de todos), y me ha encargado que vaya instruyendo y dirigiendo a estos ayudantes mientras trato de poner orden en el núcleo. De alguna manera, he subido de categoría. (Y de sueldo, afortunadamente, aunque no tuviera ninguna relación)
El presupuesto no permite cambiar radicalmente todo el código para que, al menos, sea inteligible. Pero haré lo que pueda allá por donde paso, para evitar que las futuras generaciones sufran tanto como yo.
Pero no se preocupen; en algún momento volveré para seguirme desahogando. ¡JA JA JA JA JA! O eso creo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario