https://medium.com/@benjaminhardy/this-morning-routine-will-save-you-20-hours-per-week-a05c68b8e73c
Me encantaría traducirlo al castellano (no es la primera vez que lo hago), pero es larguito y hay bastante miga que sacar de ahí. Y prefiero invertir ese esfuerzo hoy en abrir este blog nuevo, así que me limitaré a resumir lo que me ha parecido relevante.
A modo de aviso legal, aclaro que a los "expertos en productividad" siempre hay que tomárselos con "un grano de sal". Lo que cuentan es lo que a ellos les está funcionando. Muchos se pueden contradecir entre ellos. Optimistamente concluyo que se debe a que cada persona es un mundo. Hay personas que rinden mejor de noche que de día. Hay personas con un metabolismo envidiable. Hay personas cuyo cerebro puede soportar mucha presión, o que colapsen enseguida. Incluso hay personas a las que el café no le sienta bien (¡viva el té!). Por características o circunstancias personales, es imposible aplicar ninguna enseñanza al pie de la letra.
En mi caso, lo más parecido que tengo a una Biblia es Gestiona Mejor Tu Vida, de Alberto Pena. Siempre que siento que mi naturaleza perezosa me conquista otra vez, acudo a él. Me encanta su estilo práctico y humano, y cómo sugiere al lector aplicar sus enseñanzas poco a poco, en lugar del estilo agresivo de otros gurús.
El artículo de Hardy me resulta un poco radical, pero parece tan contrastado y tan razonable que estoy todavía dándole vueltas sobre si puedo aplicarlo, y cómo. Estos son los puntos que destaco:
- Algunos países, como Luxemburgo, presumen de mayor rendimiento y salario con jornadas laborales más cortas.
- El descanso más intenso se consigue tras un trabajo intenso.
- El tiempo de trabajo se debe usar para el trabajo. En el tiempo de descanso no se debe ni pensar en el trabajo.
- Durante el tiempo de descanso, el cerebro asimila lo que ha aprendido a lo largo del tiempo de trabajo.
- Durante el tiempo de trabajo, el cerebro está concentrado en el problema actual. Durante el tiempo de descanso, divaga por muchos otros temas.
- Después de dormir, tiempo durante el cual el cerebro habrá estado divagando, las primeras tres horas del día pueden ser las más productivas. Todas las actividades más rutinarias o ligeras deberían dejarse para después.
- Se recomienda ingerir 30 gramos de proteínas en el desayuno.
- Escribir un diario no exhaustivo sobre tus sueños y objetivos te ayuda a centrarte.
- Protege tus mañanas, e impide todas las distracciones que puedas. Al menos durante los primeros 90 minutos.
- El ejercicio físico regular puede ralentizar el envejecimiento del cerebro.
- La música en bucle ayuda a la concentración.
Mi planning matutino habitual es: levantarme a las 6:00, hacer una serie de estiramientos, ducharme (si no hace mucho frío), coger la comida ya hecha, caminar 15 minutos hasta la estación, pasarme unos 45 minutos en tren y en metro (o más si surgen retrasos, algo habitual), y llegar a la oficina a partir de las 7:30. Ya he gastado hora y media.
Una opción sería llevar mi portátil encima y empezar a picar código en el tren, en lugar de dormir, jugar o leer. Siempre tengo asiento en este tren, pero siempre hace ruido, y sigo sin creerme que esté lo bastante despierto como para escribir algo coherente.
La otra opción que se me ocurre es escribir algo de código en casa, nada más levantarme, antes de salir. Y continuar en la oficina. El horario es flexible, y mientras demuestre que "he adelantado algo fuera de casa", no deberían haber problemas. Pero todavía no tengo permiso ni experiencia para optar exclusivamente a teletrabajo.
No sé... todavía tengo que pensarlo bien e ir probando.
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